sábado, 28 de marzo de 2009

Cuernos de leche

A mi amigo el puma le encanta tener la razón... y no lo culpo, porque deja un dulce sabor el saber que es cierto lo que otros se resisten a creer. Por eso fue que, confiando en lo que leyó en el diario matutino, vino el otro día con una risotada de oreja a oreja a decirme a gritos el clásico...

"¡¡¡ Se lo dije !!!"

Le pedí que me explicara cuál era el motivo de tanta algarabía, y no era para menos... se suponía que el tema del par de mocosos irresponsables estaba cerrado, pero fuimos claros en que se trataba de un "cierre temporal" hasta cuando se tuviera alguna noticia que fuera digna de romper el silencio.
Pues bien, lo visto esta semana indica que estábamos en lo cierto... le estaban achacando el roto al santo cachón, al más imbécil del pueblo, quizás para llenar los periódicos y sacar un billete, mientras rogaban al cielo para que el sindicado nunca se realizara la prueba de paternidad, o que nadie fuera a abrir el hocico para ventilar la "fama de ligera" de la gorda ojona desvergonzada. Pero el baboso en cuestión no pudo con el peso de la duda y se practicó la prueba de ADN, luego de que tuvieron que explicarle con plastilina de qué se trataba... (eso le pasa por andar revolcándose con la putita del pueblo en vez de estar estudiando). El resultado ya fue entregado y obviamente mojó prensa con la confirmación de lo que el sentido común nos señalaba como verdad evidente: la cagadita de la promiscua del pueblo no es suya. Y como bien lo afirman algunos comentarios en los medios, al mocoso este le salieron los cuernos antes que los dientes. El muy iluso esperaba callar a todo el mundo y el que resultó callado fue él... quien se irá susurrando la cancioncita de Arjona...

Tu reputación son las primeras seis letras de esa palabra...
Ahora este chino tendrá que aprender a verle a este capítulo el lado bueno... le debe por lo menos un doble agradecimiento a la vida. En primer lugar, porque lo mejor era saber de una vez por todas que la que tanto "amor" le prodigaba en realidad no es más que una zorra. Es mejor despertar "a tiempo" y no esperar a que con los años le vuelvan a adornar la frente una y otra vez... con la complicidad de su suegra.
Por otro lado, aún puede salvarse de formar en la fila de los cornudos que han terminado manteniendo el polvo de otro convencidos de que fue el propio. Esto le dará tiempo para que al menos aprenda algunas cosas importantes... qué carajos es el dinero, lo necesario que es y cómo cuesta conseguirlo, cómo es de indispensable un buen condón, qué es una prueba de ADN... bueno, todo lo que hasta ahora ignoraba y que sin duda le será útil en caso de que no haya aprendido la lección y siga insistiendo en "meter las patas" sin pensar en las consecuencias.

Del lado malo nos encargamos nosotros... ya este pendejo y el bagre de su novia (¿o ahora será ex-novia?) con lo que han hecho han dado suficiente mal ejemplo, pues desde ahora tendremos que aguantarnos que cualquier chino de su misma edad se alborote y arme pataleta si los taitas no lo dejan ir a revolcarse con la primera golfa que se lo proponga... y ni hablar de todos los que se rasgarán las vestiduras si se reviven los eternos debates sobre la conveniencia del aborto en ciertos casos, cuando ya la prudente prevención y el control de la natalidad han perdido la batalla por cuenta de las hormonas de los desbocados insensatos e irracionales.

jueves, 26 de marzo de 2009

Luna Nueva


Y como dicen los pendejos cuando la cagan, pasó lo que tenía que pasar. En pleno cambio de luna a mi amigo el puma lo pillaron somnoliento luego de dos noches de poco o mal dormir, y como a Sansón en manos de Dalila lo pasaron por la tijera. Ahora cuando se ve al espejo suspira por la malograda melena que con tanto esfuerzo cepilló para intentar verse a sí mismo como el rey de la selva.

Lo que hoy por hoy ve le asemeja más con los primates, y le hace ver una dimensión más real de sus agudas orejas.
Y faltaba todavía una semana para el siguiente cuarto creciente... sniff... sniff...

martes, 17 de marzo de 2009

Pity market (4)


ASCO... es la más suave y sencilla palabra que resume lo que me produce esta bestia del averno. Las demás son más que palabras, palabrotas que cada quien podrá imaginar, si lo expresado con anterioridad ha logrado darles una idea aproximada de su demencia. Este animal no merece nuestra prosa por tanto tiempo porque con ello solamente le estaríamos siguiendo su juego de llamar la atención. Así que aquí van las puntadas sueltas de este caso, a ver si salimos de esta mierda de una buena vez.

Primer veredicto: Esta @#$%& irresponsable vieja tiene que estar loca y como tal debe ser debidamente aislada y confinada, lejos de esos 14 seres que no tienen la culpa de haber salido de donde salieron. Por supuesto, ellos deberían ser entregados en adopción a familias que tengan la voluntad y los recursos para garantizarles una vida digna, en vez de utilizarlos como mendigos en internet. A quienes (como ya lo dije) siguen viendo el mundo como un criadero de ganado, una reflexión prestada: Si de veras les "interesan" los niños, no los tengan si no pueden proveerles calidad de vida. Yo lo tengo claro, no se por qué a otros les cuesta tanto asumirlo...

Segundo veredicto: al irresponsable medicucho que se prestó para practicarle a este espécimen el tratamiento de fecundación asistida, deberían revocarle la licencia. No es racional permitir semejante descalabro para facilitarle las cosas a esta descarada empresaria del mercado de la lástima. No quiero ni pensar lo que pasará si las hembras de esta manada de hambrientos son adoctrinadas por esta mala "madre" para que en un futuro repitan la historia.

Entre líneas... quizá viendo la jeta que le cuelga a este adefesio ya imaginaron a quién se supone que admira... a cierta actriz que durante algunos años ha ido por ahí adoptando infantes en situación de necesidad y brindándoles de SU bolsillo todo aquello de lo que han carecido, sin ser su obligación. Diametralmente opuesto es el caso de esta demente que, contra los designios de la fe que supuestamente profesa, se niega a aceptar sus limitaciones y se empeña en llenarse de crías, engendrando una descendencia de proporciones bíblicas para luego esperar a que sean LOS DEMÁS quienes hagan donaciones y paguen por sus errores, aferrada a la idea de que es SU DERECHO. Bueno, dicen que el antagonismo es también una forma de imitación...
Pero no hay derecho a que esta ladrona anduviera captando dividendos de la caridad pública y se los gastara en antojos estéticos, mientras se suponía que el rancho compartido con su madre, los críos, las pulgas y la suciedad, estaba a punto de ser rematado por atrasos de casi 24.000 dólares en los pagos de la hipoteca... (¿o sería este un argumento más para recaudar lástima?). Como sea, Nadya y su disfuncional familia son una de las tantas piezas de la tan mentada crisis, pero ella con su panza de tostadora y su perverso esquema de reproducción en serie lo empeora todo.

Que no se diga que esta película no mezcla un poco de todos los géneros...

TRAGEDIA: Todas las mentiras con las que la farsante en cuestión pretende embaucar a todos aquellos crédulos que siempre están dispuestos a colaborar.

HUMOR: La oferta que según dicen le hizo a doña Nadya cierta compañía productora de películas pornográficas, para que por la bobadita de un millón de dólares posara como protagonista en una grotesca faena con ocho tipos. Ahora se preguntarán en dónde está el chiste... ¿acaso no les parece gracioso, que pretendan sacarle contorsiones y gemidos "naturales" a un semoviente que al parecer sólo ha "copulado" con tubos de ensayo?

HORROR: Ante la supuesta negativa con la que respondió a la productora de pornografía, dicen por ahí que piensa rebuscarse esa misma cantidad de billetes vendiendo el video del nacimiento de los ocho errores... claro, delicioso espectáculo digno de ver, una loca con tremenda incisión ventral lanzando a la miseria a ocho diminutos y prematuros engendros en medio de un caótico y sanguinolento charco de fluidos... un espectáculo asqueroso, una super producción que envidiaría el mismísimo Pier Paolo Pasolini.

MISTERIO: Ni cochina idea de dónde saldría el dinero para la compra de la nueva casa en la que ahora el monstruo aspira a vivir con su equipo de fútbol... la pendejadita de más de medio millón de dólares... ¿o será acaso que, con la tormenta mediática convertida (literalmente) en el pan de cada día, el negocio ya dio sus primeros resultados notables?
Si es así, entonces... vamos todos a "cagarla"... actuemos como imbéciles, sin medir las consecuencias de nuestros actos... que muera la racionalidad, abajo la planificación, a tirar que el mundo se va a acabar... dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho, y ocho dieciséis...

...y luego, a exigir que la zoociedad nos mantenga, y que se oiga el coro... ¿Me regala para una casa?

domingo, 1 de marzo de 2009

Pity market (3)


Algunos quizás recordarán la película "Aliens" (1986)... en la cual la criatura "mala" de la historia resultó ser toda una hembra sobrepobladora de una extraña especie extraterrestre, empeñada en llenar el planeta a donde cayó con sus engendritos... Pues bien, ahora veremos en qué se relaciona la matrona alienígena con el mamarracho al que describimos la vez pasada y con el mercado de la lástima planteado la semana anterior.

Bueno la señora esta tiene nombre y quizá usarlo salga más barato para la longitud de este artículo: Nadya Suleman. Para quienes aun pudieran estar confundidos, se trata de la joyita que hace un mes estuvo mojando pantalla en los medios por haber perpetrado (sí, como los crímenes, perpetrado) un parto de óctuples. Quienes aún creen que el planeta es un criadero de ganado, suelen ver estos horrores como "regalos de Dios", andan por ahí balbuceando que todo crío viene con un pan bajo el brazo (aunque no he visto el primero), o siguen enviando por email tonterías en las que sostienen que esta absurda reproducción en serie hace que el desarrollo de la zoociedad sea sostenible.

Desde el otro lado de la opinión, algunos despistados que no vimos los noticieros pudimos pensar (yo lo hice) que el padre de esos ocho errores ya debía estar archivado en una morgue luego de cometer suicidio, pero grande fue mi sorpresa cuando averiguando daticos me encontré con que tal señor no existe. Como ya se comentó, doña Nadya se sometió a un proceso de fertilización in vitro para una camada de seis que se convirtieron en ocho. Como sea, cuando una persona está sola a cargo de seis bocas que alimentar, no suena muy racional que quiera seis más para agrandar los problemas, a menos que haya algo oscuro de por medio. Y en lo único que se puede pensar aquí es en un plan para seguir devengando ayudas del gobierno, y así poder mantener un equipo de 14 hijos sin trabajar.

Doña Nadya tiene muchos planes para ese dinerito... el cafecito de lujo en las mañanas, el arreglito en el salón de belleza, las evidentes cirugías estéticas (por si tuvieron tiempo de fijarse y comparar las fotos)... ah, y dizque planea volver a estudiar. Uno obviamente se pregunta con qué tiempo (criando un equipo de fútbol) y con qué dinero lo hará, si se supone que está sin trabajo y dependiendo de la caridad pública. La respuesta la encuentran en la primera parte de esta serie. Durante un tiempo ha vivido a expensas de los cupones para alimentación y de los bonos que recibe por sus hijos discapacitados de las camadas anteriores. Cuando se le ha interrogado sobre cómo cubrió los costos del tratamiento de fertilización (entre 8.000 y 15.000 dólares) ha dicho que se trata de unos ahorritos que sacó de los auxilios por incapacidad (más de 165.000 dólares) que ha venido devengando por su supuesta lesión de espalda. Bueno, es muy probable que con la espalda jodida no se pueda cargar la monstruosidad que ven en la fotografía (una de las imágenes más asquerosas que he visto)... lo que sí es claro es que la doña se acostumbró a recibir "ayuditas" por todos los lados y no está dispuesta a abandonar el negocio.

Todo el despliegue de sus ocho nuevos regalitos le ha servido para seguir estirando la mano en cuanta entrevista concede, así que veamos la situación como si esta chiflada hubiese puesto a los catorce mocosos a pedir para un bocado de comida, sólo que al final la platica recogida se gasta en los antojos de ella y no en el sostenimiento de los infantes. Y en este caso ya no son dos en el restaurante, o en el semáforo, o en el colectivo. El tamaño del equipo es mucho mayor y por lo tanto el campo de acción también debe serlo. Así que sin ningún reparo la señora contrató publicidad y se montó su sitio en internet para pedir donaciones en línea (el cual obviamente no me interesa promover aquí porque no estoy de acuerdo con semejante desvergüenza). De ahí que el suscrito haya estado insistiendo con el tema de la mendicidad como modelo de negocio... esto sí es innovación. Falta que los de por acá la imiten, como hacen con todo lo malo que viene de afuera... ¿Me regala para una cirugía estética... digo... para un pan?

miércoles, 25 de febrero de 2009

Pity market (2)


Con base en el artículo anterior, mi amigo el puma y yo aspiramos a haber creado un consenso en torno a cómo el antiguo oficio de la mendicidad ha ido "evolucionando" hacia un modelo de negocio que caracteriza por igual a todas nuestras ciudades. En esta segunda parte nos adentramos un poco más en el misterio de "el monstruo"...

A la flecha del "amor" la dispara un inconsciente...
de lo contrario no habría tanta desgraciada gente

No me aparto (incluso apoyado en experiencias propias) de que nadie que lleve una vida "normal" está exento de sufrir percances. Por eso la descripción que va a comenzar busca similitudes entre la protagonista y lo que sería una vida normal, a ver hasta dónde llegamos.

Érase una vez una pobre muchachita californiana, normalita ella, muy del común. Esta pobre muchachita tuvo un maridito. Muchas lo tienen o lo han tenido, lo que es, digamos, normal. La pobre muchachita con el pasar de los años se quedó sin su maridito, quizá lo aburrió. Normal, muy normal... muchas otras también aburren a sus consortes hasta que no soportan más. La muchachita vive con mami porque como no le han salido muy bien algunas cosas, les va mejor así. Más o menos normal, conocemos casos así, pues muchas veces el palo no está para cucharas. Lo certifica un "bon-bril" senior con bastante experiencia. Pero hay más: la muchachita no trabaja... supuestamente alguna vez lo hizo, en una institución para enfermos mentales, y desde entonces quedó con una supuesta lesión de espalda que no le permite volver a trabajar. Uhmmm... bueno... digamos que... si asumimos la incapacidad como cierta, la situación se pone ya menos normal... "color de hormiga", dicen por aquí.

Ahora con lo que sigue el cuento no solo tiene un mal color sino además un pésimo olor: a la muchachita desde hace algún tiempo le dio por dárselas de madre, aun sabiendo que no había con qué. A sus 33 años ya traía detrás una colección de seis errores, de los cuales dos o tres sufren algún tipo de discapacidad o retardo. Ya comienza a revelarse el lado oscuro de esta historia... la damisela vivía muy tranquila por cuenta de las ayudas ($) del gobierno debidas a su situación de andar sola con media docena de ruidosos a cargo, y de ñapa, al hecho de que entre ellos hubiera chicos con discapacidades (+$).

La cosa se pone peor ahora. Ya con anterioridad este semoviente se había sometido por puro antojo al procedimiento de fertilización in vitro. Para continuar dando rienda suelta a su supuesto "instinto maternal", repitió el experimento el año pasado con la complacencia de algún médico que, sin entrar a evaluar el perfil de la solicitante, se limitó a practicarle sin dudar un nuevo procedimiento. Las normas para tales prácticas recomiendan no implantar (en mujeres de su edad) más de dos embriones, pero este fulano sin ningún reparo apostó de una vez con seis. Por cosas de la vida dos de esos engendritos se duplicaron dejando el saldo del chistecito en ocho... en algún momento alguien pudo haberle sugerido "salir de unos cuantos", pero al parecer se negó argumentando supuestas creencias. Me pregunto en qué podrá creer semejante demente, aparte de sus propios intereses... mientras hace creer a todo el mundo que simplemente "le encantan los niños".

Los dejo con una reflexión prestada para el intermedio, mientras viene la siguiente parte...

Nos vamos a reproducir y abarcar el mundo hasta sobrepoblarlo, acabaremos con todos los recursos de este planeta... ¿Y luego qué? ¿Nos tragamos los billetes?

lunes, 23 de febrero de 2009

Pity market (1)


Comienza hoy la serie de notas sobre lo que mi amigo el puma y yo percibimos como la obra despiadada de un monstruo. Y aunque puede que no sea más que una opinión entre miles, para nosotros es válida (y no porque haya muchas que se le parezcan), así que en los párrafos que vendrán la tarea será sustentarla.

Pero comencemos por partes, vamos primero con un tema urbano aparentemente fuera de contexto. Cada lector podrá dar un vistazo a su propia urbe y determinar si el problema que voy a señalar le es familiar o no. Tiene que ver con la cantidad de ojos tristes, de voces hambrientas, de manos desposeídas con las que nos topamos a diario. No me dirijo a aquellos que tienen en medio de los pulmones un carburador o una registradora y que limitan su universo con las latas y los blindajes de sus coches último modelo, ya que es posible que aunque a través de los cristales vean algo, opten simplemente por negarse a escuchar. Quiero que esta primera aproximación la entiendan los seres de carne y hueso, los que en realidad viven en la ciudad y no en un universo paralelo que triangula entre su escritorio, su coche y su mansión. Cierren sus ojos y traten de recordar en un día como hoy cuántas veces tuvieron que escuchar la plegaria que titula este blog, o cualquiera de esos mantras afines con los que de memoria se recurre a la generosidad del público en las aceras, en los semáforos, en la incomodidad del transporte público, a la salida de las panaderías, de los supermercados o de los templos (negocios distintos con un mal común).

Ahora retengan ese pensamiento y estúdienlo un poco, denle vueltas... clasifiquen el conteo y tomen nota de cuántos de esos pedidos fueron hechos por o relacionados con niños. Es muy probable que la cuenta asuste, pero con el paso del tiempo el horror se ha hecho costumbre. Por eso no se extrañen si la respuesta fue ""todos" o "casi todos". Los tintes son tan oscuros como diversos, pero la realidad es solo una detrás de todos: la lástima es ahora un artículo de consumo. Nuestra paupérrima sociedad nos la vende en todas las formas en cada esquina. Un niño con los mocos fuera se nos acerca en el restaurante para ofrecernos un dulce a cambio de una moneda, mientras su hermanito(a) pega las narices por fuera del ventanal para pasar saliva al mirar atentamente nuestro plato. Otros dos están en el semáforo de la esquina atentos a la luz roja para dar inicio a sus piruetas de inspiración circense. En la noche cuando tome el transporte de vuelta a casa quizá aborde la misma muchacha que esta mañana intentaba convencernos torpemente de comprar chocolates ("por un costo y un valor de tan sólo doscientos pesitos, claro está que para su mayor economía puede llevar los tres en quinientos o los siete en mil"), mientras carga con dificultad una bebé que en un futuro podría infortunadamente repetir la misma historia, a una edad en la que aún debería estar pensando en jugar con muñecas.

Todas las historias cotidianas de estas subsidiarias ambulantes del amor de Dios parten el alma. Pero la conmoción se va tornando en indignación cuando se ve la otra cara de la moneda, la que se agazapa y no se muestra ante el ojo del "cliente". El niño del restaurante quizá no acepte de buena gana que se le ofrezca un plato de sopa aun cuando tenga hambre, porque su "madre" (o quien sea) espera que le lleven dinero y no buenas obras. El circo improvisado de la esquina quizá forma parte de una cadena que ya tiene su empresario. La muchacha de los chocolates sabe que si no demuestra su "sacrificio" al cargar a la bebé, tiene menos probabilidades de lograr la venta. El rostro del niño es la cara del santo que hará el milagro de aliviar el bolsillo, mal o bien, por un día más. Unos casos serán más infames que otros, pero el factor común está ahí, al alcance de todo el que lo quiera ver. "No coins to people", dijo enfáticamente un amigo en alguna ocasión... descarnada reacción, pero tiene su razón. Lo que en otros tiempos fue inocente y auténtica mendicidad ha "evolucionado" hacia un modelo de negocio.

De todos modos, con ingenuidad o conformismo de nuestra parte a veces aun caemos con la esperanza de que lo que acabamos de escuchar como antesala a la tendida de mano sea una historia auténtica y no un timo... porque de todo hay en la viña del Señor, dicen. Pero esta disertación es apenas el abrebocas para una mostruosidad sobre la que trataremos en la próxima nota... por ahora, no me olviden cuando alguien en la calle se acerque y les diga... ¿Me regala para un pan?.

viernes, 20 de febrero de 2009

Could you give us your money?



En esta semana que termina se ha visto de todo sobre el sonado caso al que hemos hecho alguito de seguimiento, y algunas partes de ese todo ya han sido expuestas haciéndonos sentir 'vergüenza ajena' . Esta entrega está centrada en algunas puntadas sueltas del todo restante.


Por ejemplo: con base en la presunta mala reputación (al estilo de la canción de Ricardo Arjona) de la que se quiere hacer pasar como la virgen del condado, circuló la versión de que todo esto no era más que un timo orquestado por su madre (la de ella) para tener una historia sensacionalista que pudiera venderse bien a los medios y de esa manera sacarle un billetico al cagadón del tesorito de la casa. La presunción del timo da por sentado que el cornudito no fue el 'feliz ganador' de la rifa de la virginidad que le están cobrando, pero el hacerlo creer así en un principio es el detalle que valoriza la historia. Amanecerá y veremos...

Un mal chiste afirma que este caso puede ser una mala imitación del de Benjamin Button, y que en realidad el protagonista es un viejito verde metido en un envase dizque de trece años. Aquí sí no puedo decir que casos se han visto... Otro mal chiste dice que desde las altas cortes se le ha puesto un freno al cubrimiento de esta historia por parte de la prensa, como si a estos irresponsables les quedara alguna dignidad o moral que defender. Si eso es cierto, quiere decir en pocas palabras que se nos jodió la fuente y que va a tocar cambiar de tema la próxima semana hasta que algo extraordinario se sepa. El que sí está bueno es este: la virgen del condado se defiende y asegura que el pitufo precoz es el único con quien ella ha dormido. Si lo analizamos, este puede ser un juego de palabras en el que técnicamente no esté mintiendo... fue el único con el que durmió, porque los demás no la dejaron por estar... bueno, ya saben...

Otra perla: el cuento de que el concejo de la localidad se había ofrecido a colaborar con el costo de la prueba de ADN fue recientemente negado por alguien de la propia institución. Asumo que prefirieron no arriesgarse a tener que hacerle la costosa prueba gratis a demasiados candidatos.

Ahora pongámonos serios. Dice mi amigo el puma que leyó acerca de algunos micos sinvergüenzas que podrían de nuevo amenazar las finanzas del condado por una patraña legal, en virtud de la cual si la 'virgen' al cumplir los 16 años se lleva a vivir a su retoño y al pitufo (aún menor de edad), podría hacer un torcido tomando a éste último en custodia, con lo que pasaría a ser como un segundo mantenido y no su marido, es decir, ella figuraría como una pobre muchachita con dos menores a cargo... y eso se supone que automáticamente le concedería el derecho a recibir de la ubre municipal un billetico 'para sus dulces'. Se supone que esta situación se mantendría por lo menos hasta cuando el pitufo cumpla también los 16 (aunque para entonces tenga la cara de un chino de 11 años), momento en el cual ya podrían 'rebuscársela' por sus propios medios (es decir, agarrar a la mocosa y pararse en una esquina a pedir pa' un pan, porque difícilmente servirían para algo más). En oposición a ese panorama rosa hubo algo que sí me gustó... se supone que en alguna orilla olvidada de la ley de por allá se afirma que las relaciones sexuales entre menores de edad no son permitidas, por lo que todo aquel que las consienta estaría infringiendo la ley. Este guante les cae a los irresponsables que se hacen llamar los "padres" de este par de bestias... por negligentes.

Me llamaron la atención algunos comentarios que intentaré resumir (ya para terminar) en las restantes líneas de hoy...

Algún ingenuo de esos que nunca faltan y que todo lo ven divino, afirmó que le parecía buena cosa eso del subsidio que le darían a la tontica por arrastrar con los dos comemocos. Según su apreciación, esto representaba una buena destinación para el dinero de los impuestos.
Ante tal ingenuidad saltó al ruedo otro en estos términos: no es correcto asumir que todos los mocositos traidos por error a este infierno deben ser mantenidos por el Estado. Un verdadero ser 'humano' debería tener familia en una edad responsable y cuando haya alcanzado una estabilidad económica. ¿Por qué todos creen que es su derecho traer hijos para hacer que otros paguen por ellos?
Y el comentario del remate es digno de mi admiración, no se pone con pendejadas: Pongan a la criatura bajo el cuidado de alguien más, envíen a esos dos engendros de vuelta a la escuela, y persigan a sus padres (como ya dije, por negligentes). Todos en esta historia han mostrado ser unos irresponsables y ahora hay que darles una lección. Esto no es ni divertido ni tierno...

ES VERGONZOSO!

Hemos dicho.