lunes, 18 de mayo de 2009

Pollo a la carta


Buenas... para lo de reanudar el hilo...

Llevaba un mes (por otras circunstancias que en algún momento compartiré) esperando algo que me situara de nuevo en la realidad y aquí lo tienen... gracias a Jorge Hernando por el aporte inspirador, en medio de tanta ubre al aire y tanto chiste subido de tono siempre es bueno recibir algo que nos ponga los pies en la tierra.

Que no se diga que sólo usamos este medio para chismosear o reciclar chistes... esta joya es diferente... me da pie para insistir en cosas "triviales" de esas que siempre digo... como que no se preocupen, que este moridero de planeta no está sobrepoblado. Que no duden ni por un instante en demostrar el peso de su casta y linaje, que sigan trayendo más y más gente, que aumenten el problema en vez de tratar de resolverlo, que al fin y al cabo para eso son "pudientes"... pueden, así que por qué no seguirlo haciendo irreflexivamente... que no se alarmen, que comida, agua, salud, educación y buenas condiciones de vivienda siempre habrá para todos (o por lo menos para los que "pueden"... para el resto, mala suerte...).

De veras, tranquilos... al fin y al cabo los chicos del documental dan gracias a lo que les queda de "Dios" (o lo que se le parezca en sus mentes inocentes) por los favores recibidos por obra y gracia de lo que les sobra a "los que pueden". No hay de qué preocuparse... las nenas de la primera parte no son más que otro par de ovejas del rebaño que persigue a toda costa el abdomen plano como símbolo de su esquema de perfección, comiendo apenas menos de lo necesario y no porque no tengan los medios sino porque no se les da la gana de aprovecharlos. En sus mentes estrechas ya no cabrá el discurso de mamá... "tú botando la comida, mientras en el mundo tanto niño muere de hambre"... porque serán capaces de decir "tranquila, que igual vendrán a comerse lo que estoy botando". (A propósito, madre, felices 65, allá en donde te encuentres... tu dolor de cabeza al final aprendió a valorar la comida). Así que ellas seguirán dejando el bocadito para calmar el hambre en el planeta. Arriba la anorexia, arriba el escuálido estándar del moderno "emo" que no se viste sino que se cuelga la ropa, sin entusiasmo para comer porque supuestamente está atravesando por una vida miserable que no se merece... que se lo diga a los chicos del final del video...

La próxima vez que algún vástago les haga pataleta porque no quiere comer, háganle un favor a la humanidad: voltéenle el "mascadero" a la vieja usanza y muéstrenle este video, quizá así tengamos un "emo" menos quejándose de la "vida miserable" que disfruta.

Ahí los dejo antes de que me deprima... debo dejar algo de tema para continuar con este hilo después...


1 comentario:

Mon@, que Dios se lo pague... deje su monedita aquí.